!Laboratorio Colaborativo! Laura, tu trabajo ha demostrado cómo es posible transformar el aprendizaje en una aventura dinámica y accesible, llevando la ciencia directamente a las aulas y despertando en los estudiantes la curiosidad y el asombro por el mundo que los rodea.
Además, destaco cómo has logrado integrar el trabajo colaborativo como eje central de este proceso, fomentando en los estudiantes no solo el conocimiento científico, sino también habilidades como el diálogo, la cooperación y la resolución de problemas en equipo. Tu enfoque pedagógico es un ejemplo de cómo la educación puede ser innovadora, inclusiva y profundamente significativa.
Tu dedicación y pasión por la enseñanza son verdaderamente inspiradoras. Gracias por recordarnos que, cuando unimos esfuerzos y recursos, es posible crear experiencias educativas que dejan huella para toda la vida.
Proyecto de Maria Fernanda Martínez: El proyecto "Fortaleciendo la lectura y la escritura en segundo de primaria" trata sobre los obstáculos que los niños se encuentran con respecto a la producción de textos, ortografía y comprensión lectora; estas dificultades son el resultado del empleo de métodos tradicionales y de la ausencia de estrategias novedosas. Para atender a esta necesidad, se propusieron actividades recreativas y experiencias enriquecedoras que incentivaran a los alumnos y les permitieran gozar el proceso de aprendizaje. La idea de que la lectura y la escritura son prácticas sociales y significativas, que tienen que ser comprensibles para los niños y permitirles cambiar su realidad, se basa en autores como Ferreiro, Teberosky, Jolibert y Hurtado Vega. La metodología se organizó en cinco etapas: diagnóstico, sensibilización, desarrollo, producción creativa y socialización, garantizando un proceso gradual y participativo. Los resultados fueron muy positivos: los estudiantes mejoraron su comprensión, fluidez y vocabulario, desarrollaron confianza en sí mismos y aumentaron su gusto por la lectura y la escritura. Asimismo, aprendieron a trabajar en equipo y a apreciar sus propias creaciones. El proyecto también representó para ti, como profesor en formación, una oportunidad de desarrollo profesional al aplicar tus conocimientos y considerar la enseñanza del idioma como un proceso humano y vivo.
Proyecto de Bayron Eduardo Garzón de la licenciatura en Educación Física, el cual es llamado "Aventuras en movimiento". El proyecto pedagógico de Bayron realmente tocó fibras muy profundas en mi corazón. Aunque él pertenece a la licenciatura en Educación Física, este semestre estaba realizando sus prácticas en Pequeñines. Ver cómo asumió ese espacio que a su vez fue también mi primer centro de práctica, con tanta seriedad y compromiso, me llenó de una alegría inmensa. No todos los estudiantes de otras licenciaturas se detienen a comprender la esencia de ese lugar, y él no solo lo hizo, sino que lo miró con un cariño y un respeto que yo valoro profundamente. Me encantó que su proyecto se enfocara en identificar un problema real: la falta de visualización y reconocimiento hacia un programa tan encantador como el de Pequeñines. Muchas veces, otras licenciaturas pasan por alto la importancia de estos espacios, quizás porque no corresponden directamente a su formación. Pero Bayron hizo todo lo contrario. Se dispuso a observar, a entender y, sobre todo, a reconocer el valor que tiene trabajar con los más pequeños. Eso, para mí, es admirable. Su mirada permitió no solo visibilizar la problemática, sino también plantear posibles soluciones con una intención genuina de aportar y mejorar. Que alguien que no pertenece a mi licenciatura se entregue al proceso con tanta sensibilidad y compromiso me recordó por qué amo este camino: porque la educación, cuando se hace con el corazón, trasciende cualquier frontera disciplinar. Ver su proyecto me hizo sentir orgullo (de que alguien tan empático y con vocación por lo que hace sea mi amigo), nostalgia y una conexión profunda con mis propios inicios. Y al final, me reafirmó algo que llevo conmigo: que cuando un docente o un futuro docente se permite ver, sentir y comprender, puede transformar cualquier lugar donde ponga su vocación.
Proyecto, "Afectividad y aprendizaje en educación emocional" de Evelyn Díaz Arroyave y Ximena Serna Escudero.
El proyecto desarrollado por Evelyn y Ximena me pareció profundamente significativo para trabajarlo con niños y niñas de primera infancia. Considero que la temática abordada es fundamental en esta etapa, ya que permite que los estudiantes adquieran habilidades para expresar, reconocer y gestionar sus emociones de manera adecuada.
Al escucharlas, considero que brindaron una comprensión clara del contexto escolar en el que tuvieron la oportunidad de compartir y aprender. Reconocieron la diversidad familiar, la presencia constante de pantallas, las emociones que en ocasiones desbordaban a los niños y niñas, y la necesidad de acompañarlos en la gestión adecuada de esas emociones.
Me pareció interesante que no se centraran únicamente en el problema, sino que mostraran el “cómo sí” de la gestión emocional, brindando a los niños y niñas herramientas a través del juego, el arte, la imaginación y los cuentos. Esto haciendo que la experiencia fuera más amena, cercana y significativa para los estudiantes.
Los avances que compartieron son realmente significativos, y considero que reflejan tan solo una parte de todo lo que vivieron y construyeron junto a los niños y niñas. En cada experiencia se evidencia que, mientras uno enseña, también aprende de ellos.
En la primera infancia es fundamental dejar huellas que acompañen la construcción del ser, y considero que eso fue lo que Evelyn y Ximena lograron con su proyecto.
El proyecto “Voces en Calma” por Leidy Yojanna Gonzalez, me pareció una propuesta sumamente valiosa, en especial porque rompe con la tendencia habitual de centrar todos los esfuerzos en los estudiantes y deja de lado a quienes llevan el peso emocional del acompañamiento: los docentes. Muchas veces se espera que el educador actúe como un sostén emocional constante, como si no sintiera cansancio, frustración o tristeza. Sin embargo, la realidad del aula demuestra todo lo contrario, pues el docente también vive emociones intensas que no siempre tiene espacio para expresar ni elaborar. Lo que más me llamó la atención de este proyecto es que no busca solucionar las emociones del maestro ni invalidarlas, sino que propone un recurso sencillo, íntimo y profundamente humano, el cual es un cuaderno de actividades para hacer catarsis. Me parece muy acertado, porque ofrece un espacio personal donde el docente puede pausar, escribir, respirar y, sobre todo, reconocerse. No es común que los proyectos educativos piensen en la salud emocional del maestro de una manera tan directa y práctica. Además, creo que este tipo de herramienta tiene un impacto mucho más grande del que parece. Cuando un docente logra darle nombre a lo que siente, descargar su tensión y tomar distancia de lo que le afecta, automáticamente mejora su manera de relacionarse con los niños. En otras palabras: cuidar al docente también es cuidar al aula. A veces las instituciones se olvidan de esto y solo se enfocan en resultados, sin considerar el estado emocional de quienes sostienen los procesos pedagógicos todos los días.
!Laboratorio Colaborativo! Laura, tu trabajo ha demostrado cómo es posible transformar el aprendizaje en una aventura dinámica y accesible, llevando la ciencia directamente a las aulas y despertando en los estudiantes la curiosidad y el asombro por el mundo que los rodea.
ResponderEliminarAdemás, destaco cómo has logrado integrar el trabajo colaborativo como eje central de este proceso, fomentando en los estudiantes no solo el conocimiento científico, sino también habilidades como el diálogo, la cooperación y la resolución de problemas en equipo. Tu enfoque pedagógico es un ejemplo de cómo la educación puede ser innovadora, inclusiva y profundamente significativa.
Tu dedicación y pasión por la enseñanza son verdaderamente inspiradoras. Gracias por recordarnos que, cuando unimos esfuerzos y recursos, es posible crear experiencias educativas que dejan huella para toda la vida.
Proyecto de Maria Fernanda Martínez: El proyecto "Fortaleciendo la lectura y la escritura en segundo de primaria" trata sobre los obstáculos que los niños se encuentran con respecto a la producción de textos, ortografía y comprensión lectora; estas dificultades son el resultado del empleo de métodos tradicionales y de la ausencia de estrategias novedosas. Para atender a esta necesidad, se propusieron actividades recreativas y experiencias enriquecedoras que incentivaran a los alumnos y les permitieran gozar el proceso de aprendizaje.
ResponderEliminarLa idea de que la lectura y la escritura son prácticas sociales y significativas, que tienen que ser comprensibles para los niños y permitirles cambiar su realidad, se basa en autores como Ferreiro, Teberosky, Jolibert y Hurtado Vega. La metodología se organizó en cinco etapas: diagnóstico, sensibilización, desarrollo, producción creativa y socialización, garantizando un proceso gradual y participativo. Los resultados fueron muy positivos: los estudiantes mejoraron su comprensión, fluidez y vocabulario, desarrollaron confianza en sí mismos y aumentaron su gusto por la lectura y la escritura. Asimismo, aprendieron a trabajar en equipo y a apreciar sus propias creaciones. El proyecto también representó para ti, como profesor en formación, una oportunidad de desarrollo profesional al aplicar tus conocimientos y considerar la enseñanza del idioma como un proceso humano y vivo.
Proyecto de Bayron Eduardo Garzón de la licenciatura en Educación Física, el cual es llamado "Aventuras en movimiento".
ResponderEliminarEl proyecto pedagógico de Bayron realmente tocó fibras muy profundas en mi corazón. Aunque él pertenece a la licenciatura en Educación Física, este semestre estaba realizando sus prácticas en Pequeñines. Ver cómo asumió ese espacio que a su vez fue también mi primer centro de práctica, con tanta seriedad y compromiso, me llenó de una alegría inmensa. No todos los estudiantes de otras licenciaturas se detienen a comprender la esencia de ese lugar, y él no solo lo hizo, sino que lo miró con un cariño y un respeto que yo valoro profundamente.
Me encantó que su proyecto se enfocara en identificar un problema real: la falta de visualización y reconocimiento hacia un programa tan encantador como el de Pequeñines. Muchas veces, otras licenciaturas pasan por alto la importancia de estos espacios, quizás porque no corresponden directamente a su formación. Pero Bayron hizo todo lo contrario. Se dispuso a observar, a entender y, sobre todo, a reconocer el valor que tiene trabajar con los más pequeños.
Eso, para mí, es admirable.
Su mirada permitió no solo visibilizar la problemática, sino también plantear posibles soluciones con una intención genuina de aportar y mejorar. Que alguien que no pertenece a mi licenciatura se entregue al proceso con tanta sensibilidad y compromiso me recordó por qué amo este camino: porque la educación, cuando se hace con el corazón, trasciende cualquier frontera disciplinar.
Ver su proyecto me hizo sentir orgullo (de que alguien tan empático y con vocación por lo que hace sea mi amigo), nostalgia y una conexión profunda con mis propios inicios. Y al final, me reafirmó algo que llevo conmigo: que cuando un docente o un futuro docente se permite ver, sentir y comprender, puede transformar cualquier lugar donde ponga su vocación.
Proyecto, "Afectividad y aprendizaje en educación emocional" de Evelyn Díaz Arroyave y Ximena Serna Escudero.
ResponderEliminarEl proyecto desarrollado por Evelyn y Ximena me pareció profundamente significativo para trabajarlo con niños y niñas de primera infancia. Considero que la temática abordada es fundamental en esta etapa, ya que permite que los estudiantes adquieran habilidades para expresar, reconocer y gestionar sus emociones de manera adecuada.
Al escucharlas, considero que brindaron una comprensión clara del contexto escolar en el que tuvieron la oportunidad de compartir y aprender. Reconocieron la diversidad familiar, la presencia constante de pantallas, las emociones que en ocasiones desbordaban a los niños y niñas, y la necesidad de acompañarlos en la gestión adecuada de esas emociones.
Me pareció interesante que no se centraran únicamente en el problema, sino que mostraran el “cómo sí” de la gestión emocional, brindando a los niños y niñas herramientas a través del juego, el arte, la imaginación y los cuentos. Esto haciendo que la experiencia fuera más amena, cercana y significativa para los estudiantes.
Los avances que compartieron son realmente significativos, y considero que reflejan tan solo una parte de todo lo que vivieron y construyeron junto a los niños y niñas. En cada experiencia se evidencia que, mientras uno enseña, también aprende de ellos.
En la primera infancia es fundamental dejar huellas que acompañen la construcción del ser, y considero que eso fue lo que Evelyn y Ximena lograron con su proyecto.
El proyecto “Voces en Calma” por Leidy Yojanna Gonzalez, me pareció una propuesta sumamente valiosa, en especial porque rompe con la tendencia habitual de centrar todos los esfuerzos en los estudiantes y deja de lado a quienes llevan el peso emocional del acompañamiento: los docentes. Muchas veces se espera que el educador actúe como un sostén emocional constante, como si no sintiera cansancio, frustración o tristeza. Sin embargo, la realidad del aula demuestra todo lo contrario, pues el docente también vive emociones intensas que no siempre tiene espacio para expresar ni elaborar.
ResponderEliminarLo que más me llamó la atención de este proyecto es que no busca solucionar las emociones del maestro ni invalidarlas, sino que propone un recurso sencillo, íntimo y profundamente humano, el cual es un cuaderno de actividades para hacer catarsis. Me parece muy acertado, porque ofrece un espacio personal donde el docente puede pausar, escribir, respirar y, sobre todo, reconocerse. No es común que los proyectos educativos piensen en la salud emocional del maestro de una manera tan directa y práctica.
Además, creo que este tipo de herramienta tiene un impacto mucho más grande del que parece. Cuando un docente logra darle nombre a lo que siente, descargar su tensión y tomar distancia de lo que le afecta, automáticamente mejora su manera de relacionarse con los niños. En otras palabras: cuidar al docente también es cuidar al aula. A veces las instituciones se olvidan de esto y solo se enfocan en resultados, sin considerar el estado emocional de quienes sostienen los procesos pedagógicos todos los días.
Por: Maria Del mar Holguín